
Como parte de mis "maravillosas" vacaciones, me ha tocado trabajar nuevamente en el negocio familiar, que es nada menos que vender comida rápida y postres...y si...e caído, no culparé al calor ni al aburrimiento, la culpa es totalmente mía. El día de hoy cometí muchisimas fallas, mi vientre que ya estaba plano ahora se ve abultado nuevamente, pareciera como si todo mi esfuerzo y sufrimiento se vieron arrojados a la basura con dos días de debilidad y reverenda estupidez. Solo me queda el consuelo de aquella cita que leí en algún blog, "Caer está permitido, levantarse es obligatorio", es lo que me da fuerza para no dejarme vencer porque perdí una batalla, y lo que me anima para seguir adelante con Ana, ya la e embarrado muchas veces y esta es la última, le e faltado a Ana y ahora me toca pagarlo con creces, no hay error que no se pague con castigo.
Me impondré una sanción fuerte, que limpie mi organismo de toda esa basura que ingerí, pero más importante, que limpie el nombre de Ana, el cuál eh osado ensuciar de manera tan vil y despreciable.
¡¡¡Ana, no te defraudaré de nuevo!!!











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